Quizá en otra situación, no estaría triste, ni tendría frío; seguramente, tendría hambre, hablaría como hago cada segundo de mi vida, reiría por cosas que la gente no comprende. Sería yo. Como soy siempre.
Sin embargo, ahora mismo, tal cual estoy, no quiero hablar; quiero silencio para poder pensar las cosas, recapacitar. No tengo hambre simplemente porque creo que mi persona no se merece ese lujo; de ahí puede influir que tenga frío, ya que me faltan vitaminas por llevar varios días comiendo poco.
Pero así es la vida. Las situaciones van cambiando, a veces para bien y a veces para mal. Pero no se puede hacer nada.
jueves, 3 de febrero de 2011
martes, 1 de febrero de 2011
Pérdidas
Una pérdida, la falta de alguien, algo, nos produce un gran sentimiento de vacío. Ya sea algo que nos gustaba, nos entretenía o que simplemente pensábamos que siempre iba a estar ahí... o alguien, a quien queremos, con quien nos reímos y disfrutamos, salimos...
Cualquier cosa, lo que sea, que se vaya, acaba, muere, se va, nos produce un gran sentimiento de dolor. Un dolor, un vacío, un agujero en nuestro interior que nos cuenta volver a juntar... Nos cuesta cerrarlo porque ni siquiera queremos intentar solucionarlo, nos da miedo que el pensar en ello nos haga aún más daño del que tenemos, aunque no sea cierto.
Cualquier cosa, lo que sea, que se vaya, acaba, muere, se va, nos produce un gran sentimiento de dolor. Un dolor, un vacío, un agujero en nuestro interior que nos cuenta volver a juntar... Nos cuesta cerrarlo porque ni siquiera queremos intentar solucionarlo, nos da miedo que el pensar en ello nos haga aún más daño del que tenemos, aunque no sea cierto.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)